Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Turco en la escuela, español en casa
Muchos niños hispanohablantes en Turquía crecen en familias mixtas, con un progenitor que les habla en español y otro en turco, o en familias llegadas por trabajo que eligen entre la escuela turca y un colegio internacional. En cualquiera de los dos casos, el niño estudia en una lengua distinta de la que usa con al menos uno de sus padres, y a veces en una tercera, el inglés.
Las pruebas neuropsicológicas que se apoyan en el lenguaje —memoria verbal, vocabulario, comprensión— dan resultados más fiables en la lengua dominante. Si la de su hijo es el español, lo evaluamos en español; si ninguna está aún asentada, las tareas visuales y de razonamiento sin palabras ganan peso. Y si el turco ya domina, le aconsejaremos una evaluación en turco.
Dos lenguas de ortografía transparente
El turco se escribe con el alfabeto latino y una ortografía muy regular: casi cada letra corresponde siempre al mismo sonido, igual que en español. En las lenguas así, la dislexia suele notarse menos en los errores al leer y más en la lentitud y el esfuerzo: el niño acaba descifrando las palabras, pero tarda mucho más que sus compañeros y se cansa antes.
Esa semejanza tiene una ventaja práctica: si su hijo ya lee en español, su precisión y, sobre todo, su velocidad orientan sobre lo que le ocurre con el turco escrito. Sumamos tareas sin lectura: separar palabras en sonidos, nombrar deprisa colores u objetos, retener información mientras se usa. El turco escrito no lo evaluamos. Si en español lee con soltura, la dificultad en turco apunta más al idioma; si también lee despacio y con esfuerzo, la sospecha de dislexia gana fuerza.
La escuela turca: rehber öğretmen, RAM y BEP
El sistema del Ministerio de Educación Nacional (MEB) se organiza en tres etapas de cuatro años: primaria (ilkokul), secundaria inferior (ortaokul) y bachillerato (lise). En cada escuela, el orientador (rehber öğretmen) es el primer interlocutor cuando un alumno tiene dificultades. Si se sospecha una necesidad educativa especial, el caso se remite al Centro de Orientación e Investigación (RAM) del distrito, que valora al alumno y decide sobre la educación especial o la inclusión en el aula ordinaria. Para los alumnos incluidos, la escuela elabora un programa educativo individualizado, el BEP.
Para la vía de educación especial, el RAM trabaja además con informes médicos oficiales emitidos por los comités de salud de los hospitales; en los menores, el ÇÖZGER. Nuestro informe no sustituye esos documentos; describe cómo funciona el niño en español, algo útil también para el orientador de un colegio internacional.
El sistema de salud a grandes rasgos
En Turquía la cobertura pública se organiza a través del seguro general de salud de la SGK, con el médico de familia (aile hekimi) como primer nivel y una amplia red de hospitales públicos y privados. Si se sospecha un TDAH o un autismo, la consulta suele llevar a psiquiatría infantil y del adolescente (çocuk ve ergen psikiyatrisi) o a neuropediatría. La decisión diagnóstica corresponde a ese médico; la evaluación neuropsicológica le añade una medida objetiva de la atención, la memoria y las funciones ejecutivas que le sirve de sustento.
Si en casa se habla sobre todo español, el especialista recibe el perfil del niño medido en su lengua dominante, difícil de obtener en una consulta en turco. En los adultos, una evaluación de TDAH o de memoria en la lengua materna también refleja mejor su funcionamiento.
UTC+3 todo el año: ocho horas por delante de Colombia
Desde 2016 Turquía no cambia la hora: se mantiene en UTC+3. Colombia tampoco la cambia (UTC−5): la diferencia es de ocho horas todo el año. Cuando en Estambul son las 16:00, en Colombia son las 8:00; a las 18:00 turcas, las 10:00 colombianas.
Si compara con Europa central, tenga en cuenta que allí sí se cambia la hora: Turquía va dos horas por delante en invierno y una en verano.
Precio, idioma del informe y documentos oficiales
Turquía tiene nuestra tarifa europea: 185 € por el proceso entero, con entrevista, pruebas, informe escrito —a los 7 días— y un encuentro para repasar los resultados. Durante las pruebas, un adulto de la familia permanece junto al niño. El informe se escribe en español; la traducción al turco o al inglés, si el colegio la pide, queda a cargo de la familia.
Un aviso honesto: el evaluador trabaja desde Colombia, sin habilitación para ejercer en Turquía, de modo que el informe no reemplaza la valoración del RAM, el ÇÖZGER ni los documentos que exigen un seguro o un juzgado. Sirve para entender qué ocurre y aportar datos al médico y a la escuela; si su caso requiere además profesionales turcos, se lo diremos en la primera conversación.
Preguntas frecuentes desde Turquía
¿Por qué el precio está en euros?
Porque incluimos Turquía en la tarifa de Europa: 185 € por la evaluación completa, sin importes adicionales.
Uno de los padres no habla español, ¿puede participar?
Las sesiones se hacen en español, y lo habitual es que acompañe al niño durante las pruebas el progenitor hispanohablante. Lo que observa el otro progenitor también cuenta: puede transmitirse en la entrevista, y el informe puede traducirse después.
¿Sirve el informe para el RAM?
El RAM hace su propia valoración con informes médicos oficiales turcos. El nuestro puede acompañarla como un dato más, con la ventaja de medir al niño en español.
Mi hijo estudia en inglés en un colegio internacional, ¿conviene evaluarlo en español?
Depende de la lengua en la que razona mejor, no de la del colegio. Si es el español, sí; si ya es el inglés, le orientaremos hacia una evaluación en inglés.