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Evaluación online · Autismo infantil

Evaluación del autismo (TEA) en niños

Cuando algo en el desarrollo de su hijo no encaja —cómo se comunica, cómo juega, cómo reacciona a los cambios o a los ruidos—, la evaluación responde si se trata de un trastorno del espectro autista y, sobre todo, cómo es el perfil de su hijo y qué necesita.

  • Por videollamadadesde cualquier país
  • Informe en 7 díasescrito y explicado en sesión
  • Precio cerradoUSD 210 · 185 €

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¿Para quién es la evaluación?

Sin compromiso. Sus datos solo se usan para responderle.

Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:

Qué es el trastorno del espectro autista

El autismo es una condición del neurodesarrollo que afecta a la forma de comunicarse, de relacionarse y de procesar la información del entorno. Se habla de espectro porque se presenta de maneras muy distintas: hay niños que no hablan y niños con un lenguaje sofisticado; niños que necesitan apoyo constante y niños con plena autonomía.

Los criterios diagnósticos del DSM-5-TR y de la CIE-11 agrupan los rasgos en dos áreas:

  • Comunicación e interacción social: dificultades en la reciprocidad —el ir y venir de una conversación o de un juego—, en el uso de la mirada, los gestos y la expresión facial, y en hacer y mantener amistades acordes a la edad.
  • Patrones restringidos y repetitivos: movimientos o uso del lenguaje repetitivos, apego intenso a rutinas, intereses muy focalizados y una sensibilidad sensorial fuera de lo común, por exceso o por defecto.

El autismo no es una enfermedad que se cure ni una consecuencia de la crianza. Es una forma distinta de funcionar, que con los apoyos adecuados permite desarrollarse plenamente.

Señales tempranas que llevan a consultar

Ninguna de estas señales, por sí sola, significa autismo. Lo que justifica una evaluación es que aparezcan varias y se mantengan en el tiempo.

En los primeros años

  • Poco contacto visual o sonrisa social escasa.
  • No responde a su nombre de forma consistente, aunque oye bien.
  • No señala para mostrar objetos ni sigue con la mirada lo que usted señala.
  • Retraso en el lenguaje, o pérdida de palabras que ya usaba.
  • Juego repetitivo: alinear objetos, girar ruedas, abrir y cerrar puertas.

En la edad escolar

  • Dificultad para entender las reglas implícitas del juego o de la conversación.
  • Lenguaje literal: le cuesta captar ironías, dobles sentidos o bromas.
  • Intereses muy intensos en temas concretos.
  • Malestar intenso ante cambios de rutina o ante ciertos sonidos, texturas o luces.
  • Soledad en el recreo, o relaciones que se mantienen solo en torno a su interés.

En las niñas, las señales suelen ser más sutiles: imitan a sus compañeras, camuflan sus dificultades y llegan a la evaluación más tarde, a menudo con ansiedad asociada.

Qué incluye la evaluación

  • Entrevista de desarrollo con la familia, detallada y estructurada: los primeros hitos, el lenguaje, el juego, la conducta social, las rutinas, la alimentación, el sueño.
  • Observación del niño en situaciones diseñadas para provocar comunicación e interacción, adaptadas a su edad y a su nivel de lenguaje.
  • Escalas para padres y profesores sobre comunicación social, conducta adaptativa y perfil sensorial.
  • Evaluación cognitiva y del lenguaje, porque el perfil de capacidades cambia por completo las recomendaciones.
  • Diagnóstico diferencial con otras condiciones que comparten rasgos: trastornos del lenguaje, TDAH, ansiedad social, discapacidad intelectual, problemas de audición.
  • Informe escrito con el resultado, el nivel de apoyo que describe el perfil del niño, y recomendaciones concretas para la familia, el colegio y los terapeutas.
  • Sesión de devolución para explicarlo todo con calma y resolver dudas.

La evaluación online: qué se puede y qué no

La evaluación del autismo por videollamada ha avanzado mucho en los últimos años, y la investigación respalda su validez cuando se hace con protocolos adaptados, en los que los padres participan de forma activa en las tareas de observación.

Funciona especialmente bien para niños con lenguaje y para la edad escolar. En niños muy pequeños o con necesidades de apoyo muy intensas, lo honesto es decirlo: a veces la observación presencial aporta información que la pantalla no capta. Si es su caso, se lo indicamos en la primera conversación y le orientamos sobre cómo completar la evaluación.

Nuestro criterio es simple: si la evaluación online no va a darle una respuesta fiable para su hijo, se lo decimos antes de empezar, no después.

Por qué el diagnóstico temprano importa

El cerebro de un niño pequeño es especialmente receptivo a la intervención. Los programas de apoyo iniciados en los primeros años tienen un efecto medible sobre el lenguaje, la comunicación y la autonomía, y ese margen se estrecha con la edad.

Además, un diagnóstico con informe abre la puerta a los apoyos que prevé cada sistema educativo y de salud: terapias, adaptaciones en el aula, profesionales de apoyo. Esperar a «ver si mejora» tiene un coste, y la evaluación es la forma de salir de la duda.

Después de la evaluación

Si el resultado es un trastorno del espectro autista, el informe describe el perfil concreto de su hijo —sus fortalezas, sus dificultades, su forma de procesar— y orienta sobre las intervenciones con mejor evidencia para ese perfil: logopedia, terapia ocupacional con enfoque sensorial, apoyo conductual, estrategias en casa y en el aula.

Si el resultado es otro, el informe explica qué es lo que ocurre y qué hacer. En los dos casos, la sesión de devolución está pensada para que salga sabiendo cuál es el siguiente paso.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad se puede evaluar el autismo?

Las señales pueden identificarse desde los 18 meses, y un diagnóstico fiable suele ser posible a partir de los 2 años. Evaluamos desde esa edad, con las limitaciones del formato online que le explicamos en cada caso.

¿La evaluación online es válida para el autismo?

Sí, con protocolos adaptados y la participación de los padres. Funciona muy bien en edad escolar y en niños con lenguaje. Si en su caso concreto no fuera suficiente, se lo decimos antes de empezar.

¿Qué diferencia hay entre TEA de nivel 1, 2 y 3?

Los niveles del DSM-5-TR describen cuánto apoyo necesita la persona en la comunicación social y en la flexibilidad: desde «necesita apoyo» (nivel 1) hasta «necesita un apoyo muy notable» (nivel 3). No miden la inteligencia ni el potencial, y pueden cambiar con el tiempo y la intervención.

¿Cuánto cuesta?

USD 210 en América y 185 € en Europa, precio cerrado con informe y sesión de devolución. Qué incluye.

¿El informe sirve para pedir apoyos en el colegio?

Sí. Está escrito con criterios internacionales y en español, y sirve para solicitar adaptaciones y recursos de apoyo en los sistemas educativos hispanohablantes. Algunos trámites oficiales exigen además la firma de un profesional local; se lo indicamos si es su caso.

¿Puede tener autismo y TDAH a la vez?

Sí, es frecuente. Desde el DSM-5 los dos diagnósticos pueden coexistir, y la evaluación valora ambos cuando hay indicios.

¿Damos el primer paso?

Cuéntenos qué le preocupa. Le orientamos sin compromiso y, si hace falta una evaluación, le explicamos cómo sería en su caso.

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