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Guía · Tiempos

¿Cuánto dura una evaluación neuropsicológica?

Las pruebas suman, en total, de tres a seis horas, que nunca se hacen de una vez sino en varias citas; antes hay una entrevista inicial de alrededor de una hora. Contando desde esa primera cita, el proceso completo, hasta la sesión en la que se le explican los resultados, lleva por lo general de dos a tres semanas. El informe escrito se entrega 7 días después de la última sesión de pruebas.

  • Por videollamadadesde cualquier país
  • Informe en 7 díasescrito y explicado en sesión
  • Precio cerradoUSD 210 · 185 €

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¿Para quién es la evaluación?

Sin compromiso. Sus datos solo se usan para responderle.

Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:

El calendario, fase por fase

FaseDuración aproximadaQuién participa
Primer contactoUna conversación breveQuien consulta
Entrevista inicialAlrededor de una horaLa persona; en niños, los padres sin el niño
Sesiones de pruebasDe tres a seis horas sumadas, en varias citasLa persona evaluada; los niños, acompañados por uno de sus padres o por el adulto a su cargo
Escalas para la familia o el colegioSe responden en paraleloPadres, profesores o familiares
Informe escrito7 días desde la última sesiónEl neuropsicólogo
Sesión de devoluciónUna sesiónLa persona o la familia

El total, de principio a fin, ronda las dos o tres semanas. La variación depende sobre todo de dos factores: cuántas sesiones necesita cada caso y lo que tarden en llegar las escalas que responden otras personas.

Por qué no se hace todo en un día

Sería más cómodo concentrar las pruebas en una sola mañana, pero el resultado dejaría de ser fiable. La atención y la memoria rinden peor a medida que avanza el cansancio, y una evaluación de cinco horas seguidas acabaría midiendo la fatiga de la persona en lugar de su capacidad. En un niño que se agota o en una persona mayor que pierde energía a media mañana, la diferencia es todavía mayor.

Repartir las pruebas en varias sesiones, con pausas dentro de cada una, permite ver a la persona en su mejor versión. Y si un día llega enferma, sin dormir o angustiada por otro motivo, lo correcto es aplazar esa sesión: un resultado obtenido en un mal día puede confundir más que ayudar.

Cómo cambia según la edad

Niños pequeños

En los más pequeños, desde los 2 años, las sesiones son cortas y se parecen a un juego guiado. La entrevista con los padres y la observación de cómo juega, se comunica y responde pesan mucho en el conjunto. Siempre hay un adulto de la familia a su lado.

Niños en edad escolar

Sesiones más estructuradas, pero también cortas y con pausas, para que la atención de la última tarea sea comparable a la de la primera. Aquí suele intervenir el colegio con sus escalas, y ese paso es el que más alarga el calendario.

Adolescentes y adultos

Toleran sesiones más largas y, por lo general, necesitan menos sesiones. La entrevista recorre toda la historia, incluida la infancia, lo que en un adulto que consulta por TDAH o autismo es parte esencial.

Personas mayores

Sesiones cortas, con descansos y con un familiar cerca que ayuda con la conexión. El familiar participa además en la entrevista, porque su observación de la vida diaria es imprescindible.

Cómo cambia según el motivo de consulta

  • TDAH: pruebas de atención sostenida y funciones ejecutivas, escalas de casa y del colegio, y el descarte de la ansiedad, el sueño o una dificultad de aprendizaje.
  • Autismo: una entrevista detallada sobre el desarrollo desde los primeros años, además de la observación y las pruebas.
  • Memoria: algunas tareas exigen dejar pasar un tiempo dentro de la misma sesión para medir cuánto se conserva, así que el orden de las pruebas está pensado para aprovechar esas esperas.
  • Dificultades de aprendizaje: lectura, escritura y cálculo, además del perfil cognitivo que las explica.
  • Capacidad intelectual: la medición del CI se hace solo dentro de la evaluación completa, nunca como una prueba suelta.

El precio es el mismo en todos los casos y cubre todas las sesiones que su caso necesite.

Lo que puede alargar el proceso, y cómo evitarlo

  • Escalas del colegio que no llegan. Reenvíe el enlace al profesor el mismo día en que lo reciba y avísele de que es importante. En vacaciones escolares, lo habitual es esperar al regreso a clase.
  • Informes previos que aparecen al final. Envíelos antes de la entrevista: pueden cambiar qué pruebas conviene aplicar.
  • Sesiones reprogramadas. Elija horarios en los que la persona esté descansada, no al final de una jornada escolar o laboral agotadora.
  • La diferencia horaria. Colombia está en UTC−5 todo el año, sin horario de verano. Una sesión a las 9 de la mañana en Colombia equivale a las 15:00 o las 16:00 en Madrid, según la época del año; en el resto de América la diferencia suele ser menor. Buscamos juntos la franja que mejor le convenga.
  • Una fecha límite. Si necesita el informe para una cita médica o un plazo escolar, díganoslo en el primer contacto para organizar el calendario con esa fecha en mente.

Cuándo conviene empezar

Si el informe tiene que estar listo para una fecha —el comienzo del curso, una reunión con el colegio, la cita con el neurólogo o el psiquiatra—, cuente hacia atrás al menos tres semanas y pida la evaluación con ese margen.

En los niños, tiene sentido consultar cuando las dificultades se mantienen durante meses y aparecen en más de un lugar, no en las primeras semanas después de un cambio de colegio, una mudanza o un nacimiento en la familia. En los adultos, cuando los problemas de atención o de memoria siguen ahí después de haber revisado el sueño, el estrés y la salud general. Y en las personas mayores, en cuanto los olvidos son nuevos y van a más: en ese caso, esperar no aporta nada, y las señales de alarma de demencia le ayudan a valorarlo.

Después de la devolución

La evaluación termina con la sesión de devolución, pero a veces conviene repetirla más adelante. En los niños, la reevaluación suele dejarse cerca de un año después, para ver cómo han evolucionado con las ayudas puestas en marcha. En el deterioro cognitivo leve, la primera evaluación sirve como línea de base con la que comparar al cabo de un tiempo. Y si el informe recomienda rehabilitación, ese programa tiene su propio calendario, que suele medirse en meses.

Cómo son las fases y qué se mide en cada una lo explicamos en la evaluación neuropsicológica; qué tareas hará la persona, en qué son las pruebas neuropsicológicas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas sesiones tiene una evaluación neuropsicológica?

Una entrevista inicial, varias sesiones de pruebas y una sesión de devolución. Cuántas sesiones de pruebas hacen falta se decide tras la entrevista, según la edad y lo que la evaluación tenga que responder.

¿Cuánto tardan en entregar el informe?

7 días desde la última sesión de pruebas. Después se agenda la sesión de devolución para explicarlo.

¿Y si prefiero concentrarlo todo en una única jornada?

Entendemos la comodidad, pero no lo aconsejamos: pasadas unas horas de pruebas, el rendimiento cae por fatiga y las últimas tareas medirían el cansancio más que la capacidad. Lo que sí podemos hacer es agrupar las citas en pocos días seguidos si le resulta más práctico.

¿Y si mi hijo se agota o se frustra a mitad de una sesión?

Paramos un momento y, si no se recupera, seguimos otro día. Vale más una cita adicional que un resultado obtenido con un niño agotado.

¿Qué conviene hacer antes de cada sesión?

Estudiar, nada: practicar las tareas restaría valor al resultado. Ayuda más lo práctico: que la persona llegue descansada y sin hambre, con su ayuda visual o auditiva de siempre, y que el equipo esté encendido y conectado unos minutos antes de la hora. Si toma medicamentos, los sigue tomando como de costumbre; cualquier cambio de pauta lo decide su médico, de acuerdo con nosotros si hace falta.

¿El precio cambia si hacen falta más sesiones?

No. Es un precio cerrado: USD 210 fuera de Europa y 185 € en Europa, con todas las sesiones que su caso necesite, el informe y la devolución. Ver el detalle.

¿Damos el primer paso?

Cuéntenos qué le preocupa. Le orientamos sin compromiso y, si hace falta una evaluación, le explicamos cómo sería en su caso.

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