Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Qué convierte una tarea en una prueba neuropsicológica
Un crucigrama exige memoria y lenguaje, pero no es una prueba neuropsicológica. Lo que marca la diferencia son tres condiciones:
- Aplicación estandarizada. Las mismas instrucciones, los mismos materiales, el mismo tiempo y los mismos criterios de corrección para todas las personas.
- Normas de referencia. La prueba se ha aplicado antes a un grupo amplio de personas, organizadas por edad y, a menudo, por nivel de estudios. Esas normas, también llamadas baremos, son las que permiten decir si un resultado es habitual o está por encima o por debajo de lo esperable.
- Fiabilidad y validez demostradas. Hay estudios que muestran que la prueba da resultados estables y que mide lo que dice medir.
Sin esas tres condiciones, una tarea puede ser un buen ejercicio, pero no una medición.
Pruebas de rendimiento y cuestionarios no son lo mismo
En una evaluación se combinan dos tipos de instrumentos. En las pruebas de rendimiento, la persona hace la tarea delante del evaluador: se mide lo que es capaz de hacer en ese momento. En los cuestionarios y escalas, alguien que la conoce —ella misma, sus padres, sus profesores, un familiar— describe cómo se comporta en la vida diaria.
Las dos fuentes se complementan y no siempre cuentan la misma historia. Un niño puede rendir bien en una tarea breve, frente a frente con un adulto que le marca el ritmo, y aun así perderse en una clase de treinta alumnos; por eso el informe explica de dónde sale cada conclusión. Los cuestionarios sueltos que circulan por internet solo recogen la segunda mirada; lo explicamos en test online o evaluación formal.
Los tipos de pruebas, y nombres que puede encontrar en un informe
Qué pruebas se aplican depende de la pregunta, de la edad y de la lengua de la persona. Estos son los grandes grupos, con algunos de los instrumentos más conocidos en cada uno:
Capacidad intelectual
Baterías que combinan tareas verbales y no verbales: definir palabras, encontrar semejanzas, completar series, reproducir diseños con cubos. Las más extendidas son las escalas Wechsler, con versiones para preescolares (WPPSI), para niños y adolescentes (WISC) y para adultos (WAIS). Las matrices progresivas de Raven miden el razonamiento con figuras, sin depender del idioma.
Atención
Tareas de ejecución continua (conocidas como CPT), en las que hay que responder a un estímulo y contenerse ante otros durante varios minutos. La prueba de Stroop pide decir el color de la tinta con la que está escrita una palabra que nombra otro color. El Trail Making Test consiste en unir números en orden y, después, alternando números y letras.
Memoria
Aprender una lista de palabras en varios intentos y recordarla al cabo de un tiempo, como en el test de aprendizaje verbal de Rey o, en España, el TAVEC. En la figura compleja de Rey se copia un dibujo complicado y más tarde se reproduce de memoria.
Lenguaje
Nombrar dibujos, como en el test de denominación de Boston, o decir en un minuto todas las palabras posibles de una categoría o que empiecen por una letra, lo que se conoce como fluidez verbal.
Funciones ejecutivas
En el test de clasificación de tarjetas de Wisconsin hay que descubrir una regla que cambia sin previo aviso; en la Torre de Londres, planificar una secuencia de movimientos para llegar a un modelo.
Pruebas breves de cribado
El MMSE o el MoCA duran unos minutos y detectan si hay un problema, pero no sustituyen a una evaluación completa ni distinguen bien entre causas.
Instrumentos específicos
Para el autismo existen protocolos de observación estandarizada, como el ADOS-2, que en su forma habitual se aplica en persona, y entrevistas estructuradas con los padres, como el ADI-R. Para la conducta y la atención en la vida diaria se usan escalas para padres y profesores, como las de Conners o el BRIEF.
Lo que se observa además de los aciertos
La puntuación es solo una parte. Durante la prueba, el neuropsicólogo se fija en cómo llega la persona al resultado: si planifica antes de empezar o va por ensayo y error, qué tipo de errores comete, si se cansa, se precipita o se bloquea con el reloj.
En memoria, por ejemplo, no es lo mismo no recordar una palabra y reconocerla en cuanto se la ofrecen, que no reconocerla en absoluto: cada patrón apunta a un tipo de dificultad distinto. Esa lectura cualitativa es la razón por la que las pruebas las aplica un profesional y no un programa automático.
Cómo se leen los resultados
Cada resultado se traduce a una puntuación que lo sitúa frente a las normas de su grupo de edad. Un percentil 30, por ejemplo, indica que la persona obtuvo un resultado igual o mejor que el de unas 30 de cada 100 personas de su edad. Ninguna puntuación aislada se interpreta sola: lo que tiene sentido clínico es el perfil completo, cruzado con la historia de la persona. Más detalle en el informe neuropsicológico.
La lengua y la cultura también cuentan. Con niños bilingües se evalúa en su lengua dominante y se da más peso a las pruebas no verbales cuando corresponde, y la escolaridad de cada persona se tiene en cuenta al elegir las normas y al interpretar.
Cuándo tiene sentido pasar por estas pruebas
Se aplican para responder una pregunta concreta sobre la vida de la persona. Las situaciones más habituales son:
- Un niño o un adulto con problemas de atención o de organización que se mantienen en el tiempo: TDAH en niños y en adultos.
- Tropiezos con la lectura, la escritura o el cálculo que el esfuerzo no explica: dificultades de aprendizaje.
- Diferencias en la comunicación y en la relación con los demás: evaluación del autismo.
- Olvidos que preocupan, a uno mismo o a la familia: evaluación de la memoria.
- Un niño que va muy por delante y se aburre: altas capacidades.
- Cambios en el pensamiento después de un ictus o de un golpe en la cabeza.
Por qué no conviene buscarlas ni practicarlas
Si alguien ensaya una prueba antes de la evaluación, el resultado mide su familiaridad con la tarea y no su capacidad, y el informe pierde valor justo cuando más se necesita. Por eso los materiales profesionales no se publican y las versiones que circulan por internet no son equivalentes.
Lo que sí ayuda es haber dormido bien, tener al día la graduación de la vista y el audífono puesto si lo necesita, y avisar al evaluador si en los últimos meses le hicieron otra evaluación: repetir las mismas pruebas demasiado pronto también altera los resultados. En los niños, la reevaluación suele dejarse cerca de un año después.
Preguntas frecuentes
¿Las pruebas neuropsicológicas duelen o usan aparatos?
No. Son tareas de conversación, de lápiz y papel o de pantalla. No hay agujas, electrodos ni máquinas.
¿Se pueden hacer por videollamada?
Buena parte de ellas, sí, con el evaluador aplicándolas en tiempo real. Las que exigen manipular material, como los cubos, o la observación del autismo con el ADOS-2 están pensadas para hacerse en persona, así que el conjunto de pruebas se elige desde el principio para la pantalla; si su caso requiere algo que solo puede hacerse cara a cara, se lo diremos en el primer contacto. Más detalle en evaluación neuropsicológica online.
¿Qué mide el test de Stroop?
La capacidad de frenar una respuesta automática —leer la palabra— para dar la que pide la tarea —decir el color de la tinta—. Es una de las pruebas clásicas de control inhibitorio, pero, como todas, se interpreta dentro de un conjunto.
¿Pueden medirle el CI a mi hijo con una sola prueba?
La medición del CI se ofrece solo dentro de la evaluación completa. Una cifra aislada, sin el resto del perfil ni la historia del niño, aporta poco y se presta a malas interpretaciones. Vea evaluación de la inteligencia.
¿Cuántas pruebas se aplican en una evaluación?
Las necesarias para responder a la pregunta de consulta, no una lista fija. Se reparten en varias sesiones; lo explicamos en cuánto dura una evaluación.
¿Cuánto cuesta la evaluación?
USD 210 fuera de Europa y 185 € en Europa, con todas las pruebas que su caso necesite, el informe escrito y la sesión de devolución. Ver el detalle.