Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Qué es el deterioro cognitivo leve
Se habla de deterioro cognitivo leve cuando se cumplen tres condiciones:
- La persona o alguien cercano nota un cambio respecto a cómo era antes en la memoria, el lenguaje, la atención o la organización.
- Las pruebas neuropsicológicas muestran un rendimiento por debajo de lo esperado para su edad y escolaridad.
- La persona sigue siendo independiente en su vida diaria, aunque algunas tareas complejas le cuesten más.
En la clasificación actual, el DSM-5-TR lo recoge como trastorno neurocognitivo leve. Se distingue entre formas amnésicas, en las que predomina la memoria, y no amnésicas, en las que lo afectado es el lenguaje, la atención o las funciones ejecutivas.
Envejecimiento normal, deterioro cognitivo leve y demencia
| Envejecimiento normal | Deterioro cognitivo leve | Demencia | |
|---|---|---|---|
| Olvidos | Ocasionales, se recuerdan después | Más frecuentes, notados por otros | Frecuentes, con pérdida de lo reciente |
| Pruebas | Dentro de lo esperado para la edad | Por debajo en uno o más dominios | Alteradas en varios dominios |
| Vida diaria | Sin cambios | Independiente, con más esfuerzo | Necesita ayuda |
El deterioro cognitivo leve no significa que vaya a aparecer una demencia. En algunas personas se mantiene estable durante años, en otras mejora al tratar la causa, y en otras avanza. La evaluación y el seguimiento son lo que permite saber en qué camino se está.
Por qué conviene evaluarlo pronto
- Hay causas tratables. Problemas de tiroides, déficit de vitamina B12, depresión, apnea del sueño, efectos de algunos medicamentos o una audición no corregida pueden producir un deterioro que mejora al tratarlos.
- Una línea de base. Tener una evaluación de referencia permite comparar dentro de un tiempo y saber con precisión si hay cambios, en lugar de depender de impresiones.
- Decisiones con tiempo. Planificar el trabajo, las finanzas y los cuidados mientras la persona puede participar plenamente.
- Intervenciones que ayudan. La actividad física, el control de los factores de riesgo cardiovascular, la actividad social y la estimulación cognitiva tienen un papel reconocido.
Cómo es la evaluación
- Entrevista con la persona y con un familiar sobre cuándo empezaron los cambios, cómo han evolucionado y cómo afectan a la vida diaria.
- Pruebas de memoria —aprendizaje, recuerdo diferido, reconocimiento—, lenguaje, atención, funciones ejecutivas y capacidades visoespaciales, comparadas con personas de la misma edad y escolaridad.
- Valoración del estado de ánimo, porque la depresión puede imitar o agravar el deterioro.
- Informe escrito en 7 días, pensado para que el neurólogo o el médico de familia pueda usarlo, y sesión de devolución con la familia.
La evaluación se hace por videollamada, con un familiar cerca que ayude con la conexión. Si sospecha que el cuadro va más allá, vea la evaluación de Alzheimer y demencia.
Señales que conviene consultar
No todo olvido es motivo de preocupación, pero algunas señales justifican una evaluación, sobre todo si son nuevas o van en aumento:
- Olvidar conversaciones o citas recientes con más frecuencia que antes, y que lo noten otras personas.
- Repetir las mismas preguntas o historias en poco tiempo.
- Dificultad para encontrar palabras, seguir una conversación en grupo o entender instrucciones.
- Más esfuerzo en tareas que antes eran automáticas: manejar el dinero, organizar un viaje, usar el teléfono.
- Desorientarse en lugares poco habituales.
- Cambios en el ánimo, la iniciativa o la personalidad que acompañan a los olvidos.
Con frecuencia es la familia quien nota primero los cambios. Si usted consulta por un familiar, su observación es una parte valiosa de la evaluación.
Seguimiento en el tiempo
En el deterioro cognitivo leve, una sola evaluación responde a la pregunta de hoy; el seguimiento responde a la pregunta de mañana. Con frecuencia se recomienda repetir la evaluación al cabo de un tiempo —a menudo en torno a un año— para comparar con la línea de base. Cuando las pruebas se repiten con el mismo criterio, los cambios reales se distinguen de las variaciones de un día a otro.
Preguntas frecuentes
¿El deterioro cognitivo leve es el inicio del Alzheimer?
No necesariamente. En algunas personas avanza hacia una demencia, pero en otras se mantiene estable o mejora al tratar la causa. La evaluación y el seguimiento permiten saberlo.
¿Cómo sé si mis olvidos son normales?
Los olvidos normales son ocasionales y se recuperan después. Si son más frecuentes, los notan otras personas o están cambiando, conviene evaluarlos. Vea también problemas de memoria.
¿Se puede mejorar el deterioro cognitivo leve?
Depende de la causa. Si hay un factor tratable, puede mejorar. En cualquier caso, el ejercicio, el control cardiovascular, el sueño, la vida social y la estimulación cognitiva ayudan a mantener el funcionamiento.
¿Una persona mayor puede hacer la evaluación por videollamada?
Sí, con un familiar cerca que ayude con la conexión. Las sesiones son cortas y adaptadas.
¿Cuánto cuesta?
USD 210 en América y 185 € en Europa, precio cerrado con informe y sesión de devolución. Ver el detalle.