Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Una evaluación que acompaña a la familia
La vida de una familia expatriada suele incluir mudanzas: un colegio en Singapur, el siguiente en otro país, tal vez el regreso a España o a Latinoamérica. Una evaluación hecha en español tiene la ventaja de describir al niño en la lengua en la que mejor se expresa, no en la segunda o la tercera que aprende en la escuela, y su informe conserva su utilidad en cada una de esas etapas.
La lengua pesa porque en Singapur se estudia en inglés, y los colegios públicos exigen además una lengua materna oficial (Mother Tongue), normalmente chino mandarín, malayo o tamil, aunque un alumno extranjero puede pedir la exención al director del colegio, que la estudia caso por caso. Cuando un niño recién llegado va retrasado en lectura o parece distraído, el idioma es la primera explicación, pero no siempre la correcta. Medir sus capacidades en su lengua más fuerte, apoyándose más en tareas no verbales si su español también está en construcción, ayuda a separar la adaptación lingüística de una dificultad como el TDAH o la dislexia.
Colegio internacional o colegio local
Muchas familias expatriadas eligen colegios internacionales, que tienen su propio departamento de apoyo al aprendizaje (learning support) y sus propios criterios para ofrecer adaptaciones. Programas como el Bachillerato Internacional fijan además normas sobre la documentación que respalda las adaptaciones en sus exámenes, y conviene conocerlas antes de evaluar.
En los colegios del Ministerio de Educación (MOE), el apoyo a los alumnos con necesidades particulares lo coordinan profesionales como los Allied Educators de Learning and Behavioural Support, presentes en primaria y secundaria. Para los exámenes nacionales, como el PSLE al final de primaria, existen las access arrangements, que el colegio solicita ante el organismo examinador, el SEAB.
En ambos casos, el informe describe cómo aprende el alumno cuando se le evalúa en español y sugiere medidas que el colegio puede valorar. Para adaptaciones formales en exámenes, pregunte en el colegio qué documentación aceptan y de quién: es posible que pidan una valoración hecha en Singapur.
Sanidad pública, privada y seguros de expatriados
Singapur combina una red pública, con policlínicas y hospitales públicos, y una amplia oferta privada. Los ciudadanos y residentes permanentes cuentan con los esquemas nacionales de ahorro y seguro médico (MediSave y MediShield Life); los extranjeros con pase de trabajo suelen depender del seguro de su empleador o de una póliza internacional. Ante un posible trastorno del desarrollo, el camino habitual pasa por el pediatra o por los servicios de desarrollo infantil de los hospitales públicos. Confirmar un TDAH o un autismo corresponde a un médico, como el pediatra del desarrollo o el psiquiatra, que se apoya en mediciones como la neuropsicológica.
Algunas pólizas internacionales reembolsan evaluaciones hechas por profesionales de otros países y otras no; depende de su contrato.
Horarios: Singapur va 13 horas por delante
Ni Singapur ni Colombia cambian nunca la hora: allí rige UTC+8 y aquí UTC−5, así que la distancia es de 13 horas en cualquier época del año. Eso abre dos ventanas:
- Mañana en Singapur: las 8:00 o las 9:00 en Singapur son las 19:00 o las 20:00 del día anterior en Colombia. Es la mejor franja para las pruebas de un niño en fin de semana o en vacaciones: el sábado a las 9:00 en Singapur es el viernes a las 20:00 en Colombia.
- Noche en Singapur: las 7:00 en Colombia son las 20:00 en Singapur. Sirve para la entrevista o para explicar el informe a padres que trabajan durante el día.
Como la fecha no coincide en los dos países, cada cita se confirma con el día y la hora de Singapur.
Antes de empezar
Tenga presente que la evaluación se hace desde Colombia: nuestro evaluador no ejerce en Singapur. El informe le servirá para comprender la situación, tomar decisiones con fundamento e informar al pediatra, al psiquiatra o al colegio, ahora o en el próximo destino de la familia. Para trámites que exijan un profesional que ejerza en Singapur, como ciertas adaptaciones formales de exámenes, un seguro local o un proceso legal, puede necesitar una evaluación local, algo que conviene aclarar en la primera conversación.
La evaluación cuesta USD 210, precio cerrado: entrevista, sesiones de pruebas, con uno de los padres junto al niño, un informe escrito que recibe a los 7 días y la devolución. Como está redactado en español, los colegios que trabajan en inglés necesitarán una traducción.
Preguntas frecuentes desde Singapur
¿Pueden hacer solo una prueba de CI para el colegio?
No: el CI solo se mide como parte de la evaluación completa. Una cifra suelta, sin la atención, la memoria, la velocidad de procesamiento y las funciones ejecutivas, explica poco del alumno.
¿Nos servirá el informe si nos mudamos a otro país?
Sí: describe el perfil del niño y sus necesidades, y puede presentarse en el siguiente colegio. Si pasa mucho tiempo conviene actualizarlo; en niños, lo usual es reevaluar pasado cerca de un año.
¿Lo cubre mi seguro internacional?
Depende de la póliza. Pida a su aseguradora que le confirme por escrito si reembolsa una evaluación neuropsicológica hecha por videollamada desde otro país.
¿Y si mi hijo tiene dificultades con el chino, el malayo o el tamil del colegio?
Aprender desde cero una lengua nueva cuesta a cualquier niño, así que esa dificultad, por sí sola, no indica un trastorno. Lo que orienta es si los problemas de atención, lectura o memoria aparecen también en inglés y en español; en ese caso, conviene evaluarlo.