Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Europa-Schule, Willkommensklasse o colegio del barrio
Berlín ofrece a las familias hispanas una opción poco común: las Staatliche Europa-Schulen Berlin (SESB), colegios públicos bilingües, y entre ellos hay varios de alemán y español en los que parte de las clases se dan en español. Otros niños van al colegio de su barrio, y los que llegan sin alemán suelen empezar en una Willkommensklasse, una clase de acogida en la que aprenden el idioma antes de pasar al aula ordinaria.
La pregunta es parecida: si un niño va más lento que sus compañeros, ¿es por el alemán o por algo que también aparecería en español? La entrevista inicial sirve para decidir en qué lengua evaluarlo; si ninguna de las dos está del todo asentada, pesan más en la interpretación las pruebas no verbales. En una Europa-Schule, además, el informe puede contrastarse con lo que observan los profesores en las clases en español.
El sexto curso, la Förderprognose y el SIBUZ
En Berlín, la Grundschule dura seis años, y en sexto el colegio emite la Förderprognose, su recomendación para la etapa siguiente. Desde el curso 2025/26 pesa más que antes: con una Förderprognose por encima de 2,2, el niño solo puede pasar al Gymnasium si aprueba el Probeunterricht, una jornada de clases de prueba. Si una dificultad de atención, de lectura o de cálculo baja las notas de un niño capaz, conviene conocerla antes de sexto.
Cada uno de los doce distritos tiene un SIBUZ, el centro de asesoramiento de psicología escolar e inclusión al que pueden acudir las familias y los colegios. El SIBUZ hace su propia valoración; la familia puede llevarle nuestro informe como un antecedente más, con propuestas de adaptación para el aula. Las figuras de apoyo de todo el país, en la página de Alemania.
Adultos entre tres idiomas
En Berlín es habitual que un adulto hispano trabaje en inglés en una empresa internacional, haga los trámites y la compra en alemán y hable español en casa. Si esa persona sospecha un TDAH en la edad adulta, una evaluación en inglés o en alemán mezcla dos preguntas: cuánto le cuesta el idioma y cuánto le cuesta concentrarse u organizarse.
En español queda solo la segunda. El diagnóstico lo formaliza después un psiquiatra en Alemania, que recibe con el informe una base objetiva.
La hora de Berlín y la de Colombia
Como Colombia no cambia el reloj, Berlín le saca seis horas en invierno y siete mientras rige el horario de verano europeo, de finales de marzo a finales de octubre. Una cita a las 17:00 en Berlín es a las 11:00 en Colombia en enero y a las 10:00 en julio. Las sesiones van al final de la tarde, sin cruzar la ciudad en S-Bahn o U-Bahn desde Spandau, Marzahn o Neukölln.
Habilitación en Alemania y traducción
Nuestro neuropsicólogo trabaja desde Colombia, sin habilitación como profesional sanitario en Alemania. Con su informe, la familia entiende qué ocurre y el colegio, el SIBUZ, el pediatra o el psiquiatra reciben datos objetivos. Las ayudas del Jugendamt o un peritaje exigen, en cambio, un profesional habilitado en Alemania; si lo que busca es eso, se lo diremos antes de reservar.
185 € es el precio cerrado de todo el proceso: entrevista, pruebas, devolución y un informe escrito en español que tendrá en 7 días. Si el colegio trabaja solo en alemán, habrá que traducirlo.
Preguntas frecuentes desde Berlín
Mi hijo va a una Europa-Schule alemán-español, ¿en qué idioma lo evalúan?
En el que le resulte más fácil para leer, razonar y explicar lo que piensa; lo decidimos tras la entrevista inicial. Si resulta ser el alemán, le orientaremos hacia una evaluación en ese idioma.
¿Conviene evaluar antes de la Förderprognose?
Si las dudas vienen de cuarto o quinto curso, sí: así el colegio tiene tiempo de aplicar adaptaciones y usted llega a sexto sabiendo qué le cuesta a su hijo y por qué.
¿El informe sirve para el Probeunterricht?
No. El Probeunterricht es una prueba del propio sistema escolar berlinés, y el informe no lo sustituye. Sí le permite saber de antemano en qué áreas necesita apoyo su hijo.
¿Atienden también en Potsdam y en Brandeburgo?
Sí, y en el resto del país. Hace falta un ordenador con cámara y una habitación sin ruido; durante las pruebas, el niño tiene siempre al lado a uno de sus acudientes.