Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
A los diez años, una decisión temprana
En Austria la Volksschule dura cuatro años. Hacia los diez, el alumno pasa a la Mittelschule o a la AHS (el Gymnasium), y las notas del cuarto curso, en especial las de alemán y matemáticas, cuentan para acceder a la AHS. Para un niño que habla español en casa y alemán en clase —y que en muchas regiones oye además el dialecto local en el recreo—, esos años coinciden con la consolidación del alemán académico.
Si en ese momento aparecen dificultades de lectura, de cálculo o de concentración, la familia necesita saber si se deben al idioma o a una dificultad propia del niño. Medir sus capacidades en la lengua que mejor maneja —y, si el español tampoco es sólido, dar más peso a las tareas que no dependen de las palabras— permite responder con más seguridad antes de una decisión que marca los años siguientes.
Deutschförderklassen: apoyo al idioma, no una medida de capacidad
Desde 2018, los alumnos que llegan con un alemán insuficiente para seguir las clases pasan la prueba MIKA-D. Según el resultado, reciben la condición de alumno extraordinario (außerordentlicher Schüler) y asisten a una Deutschförderklasse o a un Deutschförderkurs durante un tiempo limitado; la prueba se repite al final de cada semestre para decidir cuándo pasan a las clases ordinarias.
Esa prueba mide el alemán, no las capacidades, y conviene no confundir los dos planos: un niño puede necesitar más alemán y tener, a la vez, una dislexia o un TDAH que pasa inadvertido porque todo se atribuye al idioma; o parecer que tiene una dificultad cuando solo le falta tiempo con la lengua. La evaluación en español ayuda a distinguirlo.
Legasthenie, Schulpsychologie y Förderbedarf
Las escuelas austriacas cuentan con el servicio de psicología escolar (Schulpsychologie-Bildungsberatung), que depende de la Bildungsdirektion de cada Land y puede intervenir cuando se sospecha una Legasthenie o una dificultad con el cálculo, para orientar las medidas en el aula. Cuando las necesidades son mayores, la Bildungsdirektion puede reconocer un sonderpädagogischer Förderbedarf (SPF), con su propio procedimiento.
Nuestro informe puede entrar en ese circuito como un dato más: muestra cómo rinde el niño en español y sugiere medidas concretas para el aula. Las decisiones son de la escuela y de la administración educativa.
Kinderarzt, ÖGK y psiquiatría infantojuvenil
El seguro social austriaco —para la mayoría de la población, la ÖGK— cubre la atención médica. El Kinderarzt o el Hausarzt suele ser el primer paso y puede derivar a neuropediatría o a psiquiatría infantojuvenil. El diagnóstico de TDAH o de autismo queda en manos de ese especialista, y la evaluación neuropsicológica le proporciona una medición objetiva para sustentarlo.
En Austria, además, la klinisch-psychologische Diagnostik puede hacerse a cargo del seguro con psicólogos clínicos que tienen contrato con él, con la derivación de un médico (el pediatra o el de cabecera) o de un psicoterapeuta. Si su hijo ya domina el alemán, esa vía puede bastar; si la duda es el peso del idioma, la evaluación en español lo aclara mejor.
Horario de Austria y de Colombia
Austria se rige por la hora centroeuropea: UTC+1 en invierno y UTC+2 en verano, y el reloj se adelanta el último domingo de marzo y se atrasa el último de octubre. Colombia permanece todo el año en UTC−5, así que Viena le lleva seis horas en invierno y siete en verano: a las 16:30 vienesas son las 10:30 en Colombia en invierno y las 9:30 en verano. Como muchas Volksschulen terminan hacia mediodía, la tarde austriaca queda libre para las sesiones.
Lo que el informe puede hacer en Austria, y lo que no
Quien evalúa es un neuropsicólogo clínico que trabaja desde Colombia y no figura en la lista austriaca de psicólogos clínicos.
- Le sirve para entender el perfil de su hijo, decidir sobre la escuela y los apoyos, y llevar datos concretos al Kinderarzt, a la psicología escolar o al especialista.
- No basta para la erhöhte Familienbeihilfe, un seguro o un proceso judicial, que piden a un profesional autorizado en Austria; ahí necesitará también una valoración local, y se lo indicaremos desde el primer contacto.
- Idioma: se redacta en español; una versión en alemán para la Volksschule o la AHS habría que traducirla aparte.
- Sesiones: su hijo hace las pruebas frente al evaluador, con uno de sus padres o el adulto a su cargo en la misma habitación.
- Precio: 185 € por el proceso entero, con el informe escrito (a los 7 días) y la reunión de devolución incluidos.
Preguntas frecuentes desde Austria
¿Por qué no hacerla directamente en alemán, a cargo de la ÖGK?
Si el alemán ya es la lengua fuerte de su hijo, puede ser lo mejor, y se lo diremos. La evaluación en español conviene cuando el español sigue siendo su lengua fuerte o cuando la duda es, justamente, el idioma.
¿Se puede hacer mientras mi hijo está en una Deutschförderklasse?
Sí, y es un buen momento para hacerla: ayuda a separar lo que corresponde al aprendizaje del alemán de una dificultad que se mantendría en español.
¿Evalúan altas capacidades antes de elegir la AHS?
Sí, como parte de la evaluación completa: el CI no se mide suelto. Ante una sospecha de altas capacidades importa cómo se combinan el razonamiento, la memoria de trabajo y la velocidad, un perfil útil también para hablar del paso a la AHS.
¿Tiene sentido evaluar en español la memoria de un abuelo que aprendió alemán ya mayor?
Sí. Unas pruebas de memoria verbal en alemán medirían, sobre todo, su dominio de un idioma aprendido tarde; en español se ve mejor si la memoria falla. Más información en Alzheimer y demencia.