Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Diagnosticar, medir y tratar: tres tareas distintas
Buena parte de la confusión viene de mezclar tres tareas que suelen hacer profesionales distintos:
- Formalizar el diagnóstico. Es un acto médico: reunir la historia, los datos de la evaluación y la exploración, y concluir que se trata de un TDAH según los criterios del DSM-5-TR o de la CIE-11. Es también el médico quien decide si está indicada la medicación.
- Medir. Comprobar con pruebas estandarizadas cómo funcionan la atención, la memoria de trabajo, el control de los impulsos y el resto del perfil cognitivo, y descartar otras explicaciones. Es lo que hace la evaluación neuropsicológica.
- Intervenir. Orientar a la familia, entrenar estrategias, trabajar la organización y la regulación emocional, coordinarse con el colegio. Aquí participan psicólogos, neuropsicólogos, docentes y terapeutas.
Las reglas exactas sobre quién puede firmar un diagnóstico cambian de un país a otro. Lo que no cambia es que un buen diagnóstico se apoya en las tres miradas.
En niños y adolescentes: quién es quién
| Profesional | Qué aporta | Cuándo acudir |
|---|---|---|
| Pediatra | Revisa la salud general, la vista, el oído y el sueño; en algunos países diagnostica y trata los casos sin complicaciones | Primera consulta, casi siempre |
| Neuropediatra | Diagnóstico y tratamiento, sobre todo si hay tics, convulsiones, un retraso del desarrollo u otras dudas neurológicas | Por derivación del pediatra |
| Psiquiatra infantil y del adolescente | Diagnóstico y tratamiento, especialmente cuando hay ansiedad, ánimo bajo o problemas de conducta | Por derivación, o directamente según el sistema de salud |
| Neuropsicólogo | Mide atención, funciones ejecutivas y perfil cognitivo; separa el TDAH de las dificultades de aprendizaje y otras causas | Antes de la cita con el especialista, o cuando este la pide |
| Psicólogo clínico o infantil | Orientación a padres, terapia, estrategias de conducta y organización | Durante la intervención |
| Colegio y orientador | Escalas, observación en el aula y ajustes escolares; no diagnostican | En paralelo a la evaluación |
En la adolescencia se suman el sueño, el ánimo y los riesgos propios de la edad, y el propio joven participa en su evaluación; lo explicamos en TDAH en adolescentes.
En adultos: quién es quién
La pregunta «quién puede diagnosticar TDAH en adultos» tiene una respuesta más corta, pero más difícil de llevar a la práctica, porque en muchos lugares hay pocos profesionales con experiencia en TDAH adulto:
- Psiquiatra. Es quien diagnostica y trata el TDAH en adultos en la mayoría de los países. Muchos piden una evaluación neuropsicológica antes de pronunciarse.
- Médico de familia o de cabecera. Es la puerta de entrada: revisa la tiroides, el sueño, los medicamentos y el consumo de sustancias, y deriva. En algunos sistemas puede continuar un tratamiento ya indicado.
- Neurólogo. En algunos países atiende TDAH en adultos; en general, su papel es estudiar causas neurológicas cuando las dificultades aparecieron tarde, tras un golpe en la cabeza o junto a otros síntomas.
- Neuropsicólogo. Mide la atención y las funciones ejecutivas, reconstruye la historia desde la infancia y valora si el sueño, la ansiedad o el ánimo explican mejor lo que ocurre.
- Psicólogo clínico. Terapia orientada a la organización, la gestión del tiempo y la regulación emocional, y tratamiento de la ansiedad o la depresión que a menudo acompañan.
Si está en ese punto, la evaluación del TDAH en adultos detalla cómo se hace y cómo usar el informe ante su psiquiatra.
¿Neurólogo o psiquiatra para el TDAH?
Depende de lo que acompañe a las dificultades de atención. Como orientación general:
- Mejor el psiquiatra cuando el cuadro viene de la infancia y se acompaña de ansiedad, ánimo bajo, impulsividad o consumo de sustancias. Es el especialista que más TDAH adulto atiende.
- Mejor el neurólogo cuando las dificultades aparecieron de forma reciente o tras un traumatismo, cuando hay convulsiones, dolores de cabeza nuevos, pérdida de fuerza o de sensibilidad, o cuando lo que más preocupa es la memoria.
En los niños, la misma lógica separa al psiquiatra infantil del neuropediatra. Si su duda es más general, sobre qué hace cada especialista fuera del TDAH, lea neurólogo, neuropsicólogo o psiquiatra.
«Psicólogo especialista en TDAH»: qué buscar
En muchos países no existe un título oficial de «especialista en TDAH», así que la expresión la usa cualquiera. Estas preguntas le ayudan a elegir:
- ¿Qué formación clínica tiene? Una formación en psicología clínica o en neuropsicología es la base.
- ¿Evalúa con pruebas o solo con cuestionarios? Un cuestionario recoge percepciones; las pruebas miden cómo rinde la atención. Una evaluación seria incluye ambas.
- ¿Descarta otras causas? Sueño, ansiedad, ánimo, dificultades de aprendizaje. Si no se mencionan, falta una parte esencial.
- ¿Entrega un informe escrito? Es lo que le servirá ante el médico y el colegio.
- ¿Se coordina con el médico? Un profesional que promete «diagnosticar» sin contar con un médico, o hacerlo en una sola consulta, no está trabajando como conviene.
Desconfíe de los diagnósticos que se entregan tras rellenar un formulario en internet y de las promesas de curar el TDAH. Ningún test online diagnostica, y ningún tratamiento honesto promete resultados garantizados.
En qué orden acudir, y qué llevar
Los recorridos que mejor funcionan suelen ser estos:
- Un niño: pediatra, que descarta problemas de vista, oído o sueño → evaluación neuropsicológica con escalas del colegio → neuropediatra o psiquiatra infantil con el informe en la mano.
- Un adulto: médico de familia, que revisa la salud general → evaluación neuropsicológica → psiquiatra. O bien el psiquiatra primero, que pide la evaluación antes de decidir.
Llegar a la consulta médica con la evaluación hecha acorta mucho el camino. Lleve también boletines escolares antiguos con comentarios de los profesores, informes previos, la lista de medicamentos que toma, ejemplos concretos de lo que le cuesta y los antecedentes de TDAH en la familia.
La evaluación puede hacerse por videollamada, con un computador u ordenador con cámara y micrófono, y termina en un informe escrito en 7 días y una sesión de devolución. El Dr. Esteban Giraldo Casas ejerce desde Colombia: su informe está pensado para que lo use su médico, esté donde esté; si necesita el diagnóstico para un trámite oficial, como un certificado de discapacidad, ese trámite puede exigir además un profesional de su país.
Preguntas frecuentes
¿Puede un psicólogo diagnosticar el TDAH?
Depende del país. En la mayoría de los países hispanohablantes, el diagnóstico lo formaliza un médico, y el psicólogo o el neuropsicólogo aportan la evaluación con pruebas en la que se apoya. En cualquier caso, la decisión sobre la medicación es siempre médica.
¿El neuropsicólogo puede recetar medicación?
No. El neuropsicólogo mide y describe el funcionamiento cognitivo, y su informe sirve al médico para decidir. La prescripción corresponde siempre a un médico.
¿Hace falta una resonancia o un electroencefalograma?
No para diagnosticar el TDAH, porque ninguna de esas pruebas lo detecta. El médico puede pedirlas si sospecha otra causa, por ejemplo convulsiones o una lesión.
¿Dónde diagnosticar el TDAH en adultos si vivo fuera de mi país?
Puede hacer la evaluación neuropsicológica online, en español, y llevar el informe al psiquiatra del país donde vive. Tenga en cuenta que algunos trámites oficiales exigen un profesional local; se lo decimos con claridad si es su caso.
¿Qué hago si el especialista me dice que no es TDAH?
Pregunte qué explica entonces sus dificultades. Si le queda la duda, una evaluación con pruebas o una segunda opinión pueden aclararlo.
¿Cuánto cuesta la evaluación y cuánto dura?
$670.000 COP (aprox. USD 200), precio cerrado con entrevista, pruebas, informe en 7 días y sesión de devolución. El proceso suele llevar de dos a tres semanas. Ver el detalle.
¿Cómo es la evaluación por videollamada?
Se hace desde casa, con un computador u ordenador con cámara y micrófono, en una habitación tranquila. El evaluador aplica las pruebas en directo; los niños las hacen acompañados de uno de sus padres o del adulto a su cargo, y las personas mayores, con un familiar cerca que ayuda con la conexión. La entrevista y la devolución también son por videollamada. Cómo funciona.
