Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Situaciones en las que conviene
- El diagnóstico se dio sin pruebas. Tras una sola conversación o con un par de cuestionarios, sin medir la atención, la memoria o el lenguaje.
- El informe no dice cómo se llegó a la conclusión. No nombra las pruebas, no da resultados o no indica con qué grupo de referencia se comparó a la persona.
- Dos profesionales dicen lo contrario. Uno habla de TDAH y otro de ansiedad; uno de autismo y otro de un problema de lenguaje.
- Nadie descartó otras explicaciones. El sueño, el estado de ánimo, la audición, una dificultad de aprendizaje o una situación familiar difícil no aparecen en el informe.
- El niño se evaluó en una lengua que no es la suya más fuerte. Un niño bilingüe evaluado solo en la lengua de la escuela puede parecer más limitado de lo que es.
- El informe tiene años. Un niño cambia mucho entre los seis y los doce años; un diagnóstico de entonces puede no describirle hoy.
- Se descartó un diagnóstico y las dificultades siguen. Ocurre con frecuencia en niñas y mujeres, en las que el autismo o el TDAH inatento pasan más desapercibidos; lo explicamos en autismo en mujeres y TDAH en mujeres.
- Las recomendaciones no se pueden aplicar porque son genéricas y no dicen qué hacer en casa ni en el colegio.
Antes de pedirla, saque partido al informe que ya tiene
Muchas dudas se resuelven hablando con quien hizo la primera evaluación. Si no hubo sesión de devolución, pídala. Lleve por escrito lo que no entiende o lo que no encaja con lo que ve en casa, y pregunte en qué resultados concretos se basa cada conclusión.
Pida también el informe completo, con los nombres de las pruebas y las puntuaciones. En muchos países, el paciente —o sus padres, si es menor de edad— puede solicitar una copia de su documentación clínica, y ese material es lo primero que necesitará un segundo profesional.
Cómo leer su informe con ojo crítico
No hace falta ser especialista para detectar un informe débil. Hágale estas preguntas:
- ¿Qué pregunta responde? Un buen informe dice al principio por qué se hizo la evaluación.
- ¿Qué pruebas se aplicaron y con qué normas? Deberían aparecer por su nombre, con los resultados.
- ¿Reconoce a la persona en la historia que recoge? Si hay errores en los datos del desarrollo, de la escuela o de la salud, las conclusiones pueden estar construidas sobre una base equivocada.
- ¿Considera otras explicaciones? Un diagnóstico sólido explica por qué se descartan las alternativas.
- ¿Las conclusiones se siguen de los resultados? Si todas las puntuaciones son normales y el informe concluye un trastorno, o al revés, falta una explicación.
- ¿Las recomendaciones son concretas? Qué hacer, quién y dónde.
Qué debe contener un informe completo está en el informe neuropsicológico.
Leer el informe anterior o hacer una evaluación nueva
A veces basta con que otro neuropsicólogo lea el informe y se lo explique: si las pruebas son adecuadas y los resultados claros, la discrepancia suele estar en la interpretación, y eso se aclara leyendo. Otras veces hace falta evaluar de nuevo, porque el informe no incluye pruebas, porque tiene años, porque se hizo en la lengua equivocada o porque han aparecido síntomas que entonces no existían.
En la nueva evaluación hay un detalle técnico importante: repetir las mismas pruebas demasiado pronto altera los resultados, porque la persona ya conoce las tareas. Por eso es imprescindible saber qué pruebas se aplicaron y cuándo. En los niños, la reevaluación suele dejarse cerca de un año después; si la segunda opinión no puede esperar tanto, el evaluador lo tiene en cuenta al planificar.
En el primer contacto puede contarnos qué dice el informe que ya tiene y qué no le convence, y le diremos si una evaluación nueva tiene sentido en su caso.
Qué llevar
- El informe anterior completo, con puntuaciones si las tiene.
- Las fechas de las evaluaciones previas y, si lo sabe, qué pruebas se aplicaron.
- Informes del colegio, del pediatra, del neurólogo o del psiquiatra.
- Boletines de notas, cuadernos o ejemplos de lo que preocupa.
- La medicación actual y desde cuándo se toma.
- Por escrito, qué es exactamente lo que no le convence.
Si la segunda opinión coincide con la primera
También es un buen resultado. Dos evaluaciones independientes que llegan a la misma conclusión dan la seguridad necesaria para actuar, y la familia deja de gastar energía en dudar. Si no coinciden, lleve los dos informes a su médico: en el TDAH y el autismo es un médico quien formaliza el diagnóstico clínico, y las evaluaciones son la medición que lo sustenta.
Una advertencia honesta: para un proceso judicial, una disputa con un seguro o un trámite oficial, lo habitual es que se exija un profesional colegiado localmente o un perito. El evaluador de este sitio ejerce desde Colombia y no está colegiado en otros países, de modo que en esos casos esta evaluación le orienta, pero no reemplaza ese dictamen.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que avisar al primer profesional?
No es obligatorio. Aun así, conviene pedirle el informe completo y las puntuaciones, porque son lo primero que necesitará quien haga la segunda evaluación.
¿La segunda opinión anula la primera?
No. Son dos lecturas que su médico puede integrar. Cuando discrepan, el informe más sólido es el que explica mejor sus conclusiones con datos.
¿Pueden darme una segunda opinión sin ver a la persona?
Leer un informe permite orientar y señalar lagunas, pero una conclusión clínica nueva exige entrevistar y evaluar a la persona.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para volver a evaluar a mi hijo?
La reevaluación de un niño suele dejarse cerca de un año después, porque repetir pruebas pronto altera los resultados. Si hay un motivo para no esperar, se valora caso por caso.
¿También se piden segundas opiniones en adultos mayores?
Sí, sobre todo cuando se ha hablado de demencia con pocas pruebas o cuando la familia percibe algo distinto. Vea evaluación de Alzheimer y demencias y deterioro cognitivo leve.
¿Cuánto cuesta una evaluación nueva?
USD 210 fuera de Europa y 185 € en Europa, con entrevista, pruebas, informe escrito y sesión de devolución. Ver el detalle.