Saltar al contenido
Agendar evaluación

Guía para padres · Bilingüismo

Niño bilingüe con retraso del lenguaje: ¿son los dos idiomas o hay algo más?

Aprender dos idiomas a la vez no provoca un retraso del lenguaje. Un niño bilingüe puede mezclar las lenguas, repartir su vocabulario entre ellas o pasar un tiempo en silencio al empezar en una escuela de otro idioma, y todo eso es esperable. Lo que el bilingüismo no explica es un retraso que se ve en las dos lenguas, o dificultades para comunicarse también sin palabras: esas son las señales para consultar.

  • Por videollamadadesde cualquier país
  • Informe en 7 díasescrito y explicado en sesión
  • Precio cerradoUSD 210 · 185 €

¿Prefiere que le escribamos nosotros?

Le respondemos por WhatsApp en menos de 2 horas, en horario laboral.

¿Para quién es la evaluación?

Sin compromiso. Sus datos solo se usan para responderle.

Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:

La respuesta corta

Los estudios sobre desarrollo bilingüe coinciden en un punto: los niños que crecen con dos idiomas dicen sus primeras palabras y empiezan a combinarlas dentro de los mismos márgenes de edad que los que crecen con uno. Lo que cambia es la forma de medir. Si se cuentan solo las palabras en español, o solo las del idioma de la escuela, un niño bilingüe puede parecer atrasado sin estarlo; si se suman las dos lenguas, su vocabulario suele quedar dentro de lo esperado.

Por eso la frase «es normal, es bilingüe» es cierta a veces y engañosa otras: tranquiliza con razón ante la mezcla de idiomas, pero no debe servir para dejar pasar un retraso real. Un niño con un trastorno del lenguaje, o con autismo, también puede ser bilingüe, y en esos casos esperar tiene un coste.

Lo que es normal en un niño que crece con dos idiomas

  • Mezclar idiomas en una misma frase. Usa la palabra que tiene más a mano, en la lengua que sea. Es un recurso, no una confusión, y los adultos bilingües también lo hacen.
  • Saber unas palabras en un idioma y otras en el otro. Puede decir «zapato» en español y «spoon» en inglés porque aprendió cada palabra en un contexto distinto: la ropa con mamá, la comida en la guardería.
  • Un periodo de silencio al empezar en una guardería o una escuela en un idioma nuevo: entiende cada vez más, pero durante un tiempo apenas habla en esa lengua.
  • Un idioma más fuerte que el otro, que puede cambiar con los años, las vacaciones largas o una mudanza.
  • Que el español se debilite cuando la escuela y los amigos hablan otra lengua: entiende a sus padres, pero les responde en el idioma del colegio. Es una cuestión de uso, no de capacidad.
  • Errores de gramática que trasladan el orden o las reglas de un idioma al otro durante un tiempo.

Señales que sí justifican consultar

Cuente siempre las palabras y las frases de las dos lenguas juntas, y consulte si:

  • Al cumplir el año casi no balbucea y tampoco se hace entender con el cuerpo: no extiende los brazos para que lo alcen ni muestra lo que quiere.
  • Con 16 meses sigue sin palabras, ni en español ni en la otra lengua.
  • Pasados los 2 años no forma por sí mismo combinaciones como «más agua» o «mamá ven»; cuentan también las que mezclan idiomas, como «more agua».
  • Hacia los 3 años, las personas de la familia no le entienden la mayor parte de lo que dice.
  • No comprende instrucciones sencillas en su lengua más fuerte, la que más oye en casa.
  • Retrocede: deja de decir palabras que ya usaba, no solo en español sino en todas sus lenguas, o pierde habilidades de juego y de relación que ya tenía.
  • Se comunica poco también sin palabras: no señala para mostrar, no mira hacia donde usted mira, no responde a su nombre. En ese caso lea también cómo saber si mi hijo tiene autismo.
  • Avanza mucho más despacio que sus hermanos o primos que crecen con los mismos idiomas.
  • En la familia hay antecedentes de dificultades del lenguaje o de la lectura.

El rasgo común es que la dificultad aparece en las dos lenguas, o en la que el niño oye más. Un retraso que solo se nota en el idioma que empezó a aprender hace poco suele ser, simplemente, falta de tiempo de exposición.

Dos consejos que conviene no seguir

«Espere, que ya hablará». Esperar tiene sentido ante la mezcla de idiomas o un periodo de silencio breve. No lo tiene si aparecen las señales anteriores: la intervención en el lenguaje da más fruto cuanto antes empieza.

«Deje de hablarle en español». A muchas familias se les aconseja abandonar la lengua de casa para que el niño se concentre en la de la escuela. Las asociaciones de profesionales del lenguaje, como la estadounidense ASHA, no lo recomiendan: el niño pierde el idioma en el que sus padres se expresan con más riqueza, la comunicación en casa se empobrece y el retraso, si existe, no desaparece. Háblele en la lengua que usted domina.

Cómo se evalúa a un niño bilingüe

Una buena evaluación empieza por la historia de sus idiomas: qué lengua oye con cada persona, desde qué edad, cuánto tiempo pasa en cada una, en cuál aprende a leer y cuál prefiere. Con eso se decide cómo evaluar.

  • Se evalúa en su lengua dominante. Si es el español, la evaluación en español muestra lo que el niño sabe hacer sin que el idioma de la escuela lo oculte.
  • Se da más peso a las pruebas no verbales cuando corresponde: razonamiento con figuras, memoria visual, atención. Informan de su capacidad sin depender del vocabulario.
  • Los resultados se interpretan teniendo en cuenta que crece con dos idiomas: cuánto tiempo lleva expuesto a cada uno y en cuál se escolariza, en lugar de leer cada puntuación como si fuera la de un niño que solo habla una lengua.
  • Se valora la comunicación social, para no confundir un retraso del lenguaje con autismo, ni al revés.

La evaluación neuropsicológica complementa la del terapeuta del lenguaje —logopeda, fonoaudiólogo o patólogo del habla y el lenguaje, según el país—, que analiza en detalle la pronunciación, la gramática y el vocabulario y suele llevar la intervención. La evaluación se hace por videollamada y puede empezar a los 2 años; durante las pruebas su hijo tiene a uno de sus padres al lado mientras trabaja con el evaluador. Después ustedes reciben un informe escrito en 7 días y una sesión para explicarlo. El recorrido completo está en evaluación neuropsicológica infantil; si vive en Estados Unidos y la escuela ya evaluó a su hijo en inglés, puede interesarle la página sobre IEP y plan 504.

Qué puede hacer en casa desde hoy

  • Háblele en el idioma en que usted piensa y se expresa mejor, con frases un poco más largas que las suyas.
  • Ponga palabras a lo que hacen juntos mientras lo hacen: cocinar, vestirse, ir al parque.
  • Lean cuentos en voz alta a diario, en la lengua de casa y, si otro adulto la domina, también en la otra.
  • Espere su respuesta unos segundos antes de hablar por él.
  • Cuando diga algo con errores, devuélvaselo bien dicho sin corregirle: si dice «agua caído», responda «sí, se cayó el agua».
  • Pida una prueba de audición si no se la han hecho, sobre todo si ha tenido otitis repetidas.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor hablarle en un solo idioma hasta que hable bien?

No. Los niños pueden aprender dos lenguas desde el nacimiento, y quitarle una no acelera la otra. Lo que importa es que reciba mucho lenguaje de calidad, de adultos que lo hablen con soltura.

La escuela dice que su retraso es por el idioma. ¿Cómo lo compruebo?

Pregunte si la dificultad se ve también en español. Si su hijo se expresa con soltura en casa y solo le cuesta el idioma nuevo, probablemente sea cuestión de tiempo. Si también le cuesta en español, conviene evaluarlo en su lengua dominante.

¿Cuántas palabras debería decir a los 2 años?

Como referencia general, hacia los 2 años la mayoría de los niños usa varias decenas de palabras y empieza a unir dos. En un niño bilingüe se suman las de las dos lenguas. Si está claramente por debajo, consulte.

¿Puede ser autismo y no el bilingüismo?

El bilingüismo no causa autismo ni lo imita. Si además del retraso hay poca comunicación sin palabras —no señala, no comparte, no responde a su nombre—, la evaluación valora las dos posibilidades.

¿En qué idioma se hace la evaluación?

Las pruebas se aplican en español. Si su hijo ya domina con claridad otro idioma y el español ha quedado en segundo plano, lo hablamos en la primera conversación: puede que le convenga más una evaluación en esa lengua.

¿Cuánto cuesta la evaluación?

Tiene un precio cerrado de USD 210 fuera de Europa y de 185 € en Europa, que incluye las sesiones con su hijo, el informe escrito y la devolución. Ver el detalle.

¿Damos el primer paso?

Cuéntenos qué le preocupa. Le orientamos sin compromiso y, si hace falta una evaluación, le explicamos cómo sería en su caso.

Agendar cita